DENUNCIAN QUE UNA NORMATIVA DEL GOBIERNO PORTEÑO CONDENA A LAS TINTORERIAS TRADICIONALES A LA EXTINCION
Para que no sean un recuerdo

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) alerta sobre la situación que viven de las tradicionales tintorerías “japonesas” en Buenos Aires, acorraladas y en peligro de extinción por efecto de las políticas del gobierno de Mauricio Macri.
Los negocios de tintorería fundados por inmigrantes japoneses han sido durante décadas negocios familiares transmitidos de generación en generación.
Para los porteños su presencia no es una nota exótica: crecieron con los barrios, son parte de la economía de la ciudad, pero también de su cultura y su idiosincrasia.
Para los descendientes de japoneses, representan además el trabajo de toda una vida y el fruto de los esfuerzos propios y de quienes los precedieron.
Por estos motivos vienen denunciando la persecución que padecen por la aplicación de de ley 1.727, que define como “industrial” una actividad que siempre ha tenido las características del comercio familiar. Con la excusa de una dudosa protección del medio ambiente, la normativa impone una reconversión imposible de llevar a cabo para estos establecimientos.
Bajo estos parámetros la ley beneficia en particular la cadena multinacional 5 à sec, cuya presidenta local en el momento de su discusión y sanción en la Legislatura era Silvina Michetti, hermana de Gabriela Michetti, ex vicejefa porteña y diputada del PRO por la ciudad, quien se abstuvo en el momento de la votación.
El artículo 36, cuyos autores son los legisladores cercanos a Michetti Marcos Peña y Martín Borelli, obliga a los tintoreros tradicionales a cambiar antes de 2015 su maquinaria por “la de tercera generación” que usa, importa y vende precisamente la empresa 5 à sec y cuestan unos 100 mil pesos. Sin este equipamiento resulta imposible conseguir el Certificado de Aptitud Ambiental que se les exige.
En el 2008 el gobierno de la ciudad inició las inspecciones, a cargo de la Agencia de Protección Ambiental de la ciudad (APA). Se impusieron multas de hasta cincuenta mil pesos, que alcanzaron a unos 250 negocios chicos. Más de 70 negocios debieron cerrar desde la aplicación de la normativa.
El abogado de muchas tintorerías tradicionales y descendiente de tintoreros japoneses, Luis Iraha presentó un proyecto para corregir estas distorsiones, y denunció que la ley actual es “anticonstitucional” porque no da lugar a la “libertad de elección para la continuidad con el sistema actual de trabajo artesanal”.
Los fundamentos de la ley, que dicen resguardar el medio ambiente, también son cuestionables e incluso engañosos. “Se debe sancionar leyes que diferencien la regulación del funcionamiento de las tintorerías tradicionales que utilizan solventes derivados del petróleo, de las que usan el compuesto químico PERC, pues es sumamente diferente en todos los aspectos”, señala Iraha en su blog Tintoreros Tradicionales Autoconvocados.
“Si se lee atentamente la ley 1.727, actualmente vigente, no es más que una ficha técnica de seguridad ampliada para el uso del Perc. El 95 % de sus artículos hablan del cuidado y peligrosidad de la sustancia, pero en forma maliciosa incluyen al solvente derivado del petróleo”, añade el abogado.
Por otra parte, en septiembre pasado, mientras se controlaba masivamente a las tintorerías tradicionales, el gremio que agrupa a esta actividad –y a la de sombrereros y lavaderos– denunció que se habían frenado las inspecciones laborales que realizaban junto a la Secretaría de Trabajo de la ciudad a la cadena 5 à sec.
“Si las cosas no cambian, por primera vez van a ver a la comunidad japonesa movilizarse masivamente para defender una fuente de trabajo, una actividad digna, saludable, que no perjudica al medioambiente ni al grupo familiar”, declaró recientemente Iraha a la prensa.
Como Iraha, hay miles de descendientes de japoneses preocupados por la desaparición de las tintorerías, y la cuestión ya llegó al nivel de la Embajada.
Lamentablemente, el caso de los tintoreros no es una excepción sino parte de la regla: vastos sectores Pymes de la industria, el comercio y los servicios están siendo perjudicados en la ciudad por el gobierno de Macri, que los discrimina en favor de grupos concentrados y multinacionales.
Es preciso denunciar esta persecución y apoyar las acciones encaminadas a corregir la legislación que afecta a las entrañables tintorerías para que puedan seguir trabajando y transmitiendo su legado a las nuevas generaciones, más allá del recuerdo.
Fuentes: Página 12 - Tintoreros Tradicionales Autoconvocados
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