
Doce años de neoliberalismo se traducen hoy
en el remate de los bienes de numerosas fuentes
de trabajo, e incluso de las viviendas de los empresarios, y en la incautación de fondos de manera arbitraria
por parte de la AFIP.
Durante los últimos años, para poder subsistir las Pymes se vieron en la obligación de dejar de cumplir con el fisco, con los bancos o los prestadores de servicios. En una escala de prioridades, primero se pagaban los sueldos y se mantenían las familias, se compraban insumos y se pagaban los servicios indispensables para asegurar, aunque sea mínimamente, el funcionamiento de la fuente de trabajo.
Por este camino transitaron las pequeñas empresas hasta llegar a la informalidad actual. Diversas estimaciones consideran que la mitad de las Pymes están fuera del circuito oficial y cerca del 80% de las Pymes no son consideradas sujetos de crédito.
Frenar el acoso
En diversos puntos del país la AFIP continúa con sus tradicionales procedimientos de persecución a pequeños y medianos empresarios por deudas declaradas que no se pudieron cancelar a raíz de la crisis. Ahora se añade el bloqueo de cuentas bancarias de Pymes en mora -que no es lo mismo que evasores- impedidas con esta medida de proseguir con su menguada actividad.
Estas inquietudes han sido planteadas en todas las entrevistas con funcionarios del Gobierno, entre ellos el titular de la AFIP. También se reiteraron ante la comisión Pymes del Senado, donde se originó un proyecto de "Régimen de Diferimiento de Obligaciones Tributarias y Previsionales, para Micro, Pequeñas y Medianas Empresas", sobre el cual APYME acercó observaciones y aportes.
Deudas Financieras
La mayoría de los pequeños y medianos empresarios que actualmente enfrentan el remate de sus bienes llegaron a esta situación luego de vivir un largo proceso de refinanciaciones que transformó en impagables las deudas.
APYME señaló ante diversas autoridades gubernamentales que las Pymes quieren cancelar las deudas, pero a plazos, tasas y periodos de gracias acordes con la coyuntura de emergencia actual.
Con estas premisas representantes de la entidad participaron de una reunión en la sede de ABAPRA junto con asociaciones de deudores, donde se presentó un petitorio por una ley de protección a las Pymes y la vivienda.
Además se mantuvo una entrevista con la directora del Banco Nación, Felisa Micelli, quien recibió a representantes de Federación Agraria, MODEVIFA (Movimiento de Deudores de Vivienda Familiar) y APYME, con el reclamo de que se incluya en el registro de deudores hipotecarios a las Pymes no incluidas en la reglamentación actual.
Finalmente la ley de auxilio para los deudores sancionada por el Congreso no contempló la situación de los pequeños y medianos empresarios Por esta razón la entidad, solicitó que se sancione en lo inmediato una ley que resuelva el endeudamiento del sector. Además, esta ley debe ser obligatoria para todos los acreedores y debe tener en cuenta que la fecha de entrada en mora para la mayoría de las Pymes es enero de 1998, año en que se agudizó la recesión y momento en que gran cantidad de empresas entraron en cesación de pagos.
Presiones del FMI
Lamentablemente, las presiones del FMI sobre el Gobierno se manifestaron de nuevo, en este caso a través de la discusión del llamado "paquete antievasión" y de las modificaciones al régimen de monotributo.
El acuerdo con el Fondo niega la posibilidad de cualquier tipo de asistencia que de acuerdo con el criterio de ese organismo- limite los ingresos fiscales.
En ese sentido APYME reiteró sus objeciones al presupuesto 2004 ya que no prevé instrumentos para salvar las fuentes de trabajo del sector y por considerar que no tiene como prioridad la distribución equitativa del ingreso.
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